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La fecha del COAC 2018 indigna a Juan Carlos Aragón

Y ya no hablo más de Carnaval

Escrito por Juan Carlos Aragón

Domingo, 16 Julio 2017 13:28
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Dije que no iba a hablar más de carnaval y voy a cumplirlo. No obstante, no hemos tenido huevos para impedir otra burla, otro ridículo, otro castigo, otra putada. Nos la han vuelto a meter hasta el fondo. La Junta Directiva del COAC ha decidido colocar como fecha de inicio del Concurso el 7 de enero. No solo se han negado a fechar el Concurso del modo más conveniente para la ciudad y sus bufones —o sea, para nosotros—, sino que nos van a volver a fastidiar los ensayos, la Navidad, los Reyes y lo que haga falta, porque así lo dicta el calendario apostólico. ¿Esto es un Estado aconfesional o un Estado de gilipollas?

Y mira que dije que no iba a hablar más de carnaval, pero reconozco que me siento derrotado. Por otras derrotas he aprendido que, llegado el caso, la rendición es lo único que de verdad nos libera. Y como entiendo que este caso es uno de ellos, pues me rindo. Rendirse es aceptar que tú solo no puedes, que pocos protestan, y los que lo hacen no están dispuestos a dar un paso más hacia adelante (que no sé qué es peor). Yo tomaré una decisión con los míos, pues estoy comprometido con ellos, pero el compromiso no es ni incondicional ni indefinido (cuando digo los míos incluyo a mis seguidores también, es obvio).

Aunque no voy a hablar más de carnaval, debo dejar claro que nunca he tenido espíritu gregario, y menos cuando el colectivo no tiene consideración ni consigo mismo. ¿Esto es carnaval? Ya no sé ni qué nombre ponerle, pero “carnaval” me parece que le viene demasiado grande. El carnaval se reía de los poderes. Ahora son ellos los que se ríen de nosotros. El argumento de la cuaresma no se lo cree ni el que lo inventó, aunque desde algún ángulo mantiene cierta lógica: si los nuevos cañamaques pactan un Concurso de treinta y dos días —que con los ocho de carnaval suman cuarenta— los cofrades también quieren sumar cuarenta entre días de vino y rosas. Teniendo en cuenta que muchos juegan en los dos equipos no se van a morder entre ellos. Este es el color del triunfo de la alianza Iglesia-Estado en pleno siglo XXI en su versión folclórico-gaditana. Particularmente, estoy empezando a avergonzarme de algunas letras que he escrito en los últimos años porque veo que ya no puedo ni seguir defendiéndolas. Pero insisto. La rendición libera. Esto no significa que vaya a dejar el carnaval. En todo caso, el carnaval me está dejando a mí.

Carnaval aparte —que dije que no hablaría más de carnaval— un día soñamos convertir el carnaval en una digna profesión que sacara de la pobreza a muchos gaditanos que —con su buen hacer— daban de comer a tantos buitres como revoloteaban a su alrededor. Entendíamos que era de justicia. Pero no pudo ser. Demasiados intereses creados en contra de esa quimera del pobre. El carnaval (entérense los paganos), de vez en cuando, a algunos les llena un carro. Pero eso. Un carro. A algunos. Y de vez en cuando. Por lo demás, el carnaval es un juego y lo seguirá siendo, entre otras cosas, porque a los que mandan no les conviene que pase de ahí. Pero claro, un juego con tantas reglas y tan excesivas, perdónenme, a mí cada vez me pone menos (y mira que me gustaba). Cuando se juega, no solo se debe medir lo que se aspira a ganar, sino también lo que se aspira a perder. Y por el jueguecito del carnaval de los cojones muchos gaditanos han perdido hasta su puesto de trabajo, mientras otros no llegan ni a conseguirlo como esperando que el carnaval les resuelva la vida. Por eso no quiero hablar más de carnaval, porque como siga con esta puñetera reflexión lo siguiente es la dignidad, y esa tecla no quiero tocarla, vaya a ser que me salte y me dé en la cara.

La Junta Directiva del COAC puede poner el Concurso en Navidad o en verano. En el culo de los carnavaleros tiene su casa. Y puestos a seguir bajo la inercia del Antiguo Régimen, no estaría de más recuperar las “Fiestas Típicas Gaditanas” pero a lo grande, o sea, celebrar sin separación una gran Polvoranada Popular que dé paso a las Navidades de nuestro Corte Inglés; en la misma final del Concurso de Belenes y con una zambombá a ritmo de 3x4, limpiarnos la nata del Roscón de Reyes con el programa de mano de las preliminares del COAC; aún con la última tajá del Carnaval Chiquito meternos debajo de los pasos para sus correspondientes traslados, y del Toro Embolao a la Ruta del Atún de Lata, que no es Almadraba, pero es más gaditano, y no vamos a dejar la primavera vacía. Del verano ya se encarga el levante. Esto atraería a muchos turistas…

Como dije en un cuplé, la grifa de ahora es la misma que la de antes. Por eso juré en su día que no iba a hablar más de carnaval, porque es “pa ná”. Y a mis palabras me remito.

EL RUBIO (buscando local de ensayo en Alaska)

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La Torre de Preferencia de Juan Carlos Aragón

Juan Carlos Aragón opina ahora en ElDesmarque. Poco amigo de lo políticamente correcto, este profesor de filosofía y reconocido autor del Carnaval de Cádiz promete remover conciencias con sus artículos cada semana como hace cada año con sus agrupaciones en el Gran Teatro Falla.

El nombre de su blog: La Torre de Preferencia, todo un emblema del cadismo y del propio Juan Carlos. Si le da rienda suelta, la polémica está servida.

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