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Juan Carlos Aragón opina en ElDesmarque sobre los ultras

Nadie es más importante que el gol

Escrito por Juan Carlos Aragón

Lunes, 30 Marzo 2015 11:47

Mira, primo. Que quería decirte algo que sólo podemos entender los que necesitamos del fútbol para seguir viviendo. A mí me echaron de los estadios. En el mío concretamente, empecé a dejarme de sentir como en casa desde que nacieron. Aún me pregunto cómo se les dejó crecer allí, ni qué loba los amamantó. Portaban banderas. Pero las suyas no eran las mías. La ikurriña, la de la URSS, la de Inglaterra, la de Andalucía. Todas juntas en el Fondo Sur de nuestro divino Carranza. Lo peor de todo no era el mejunje ideológico que representaban, sino el caos mental que gobernaba la mente infante y demente de sus esquizofrénicos líderes.

Si el fútbol es todo cuanto es, se lo debe especialmente a la importancia del gol, un bien escaso que marca la diferencia y la miseria, y que si abunda nos inunda de gloria. Pero a medida que pasaron los años, estos ultras (que traducido no sé qué carajo resulta) nos quisieron meter el gol de que ellos eran más importantes que el gol, hasta el extremo de que el estadio, el goleador y el resto de la afición perdía protagonismo en virtud de su romana forma de celebrarlo. Y si no había gol que celebrar, pues cantaban eso de que "habían venido a emborracharse, que el resultado les daba igual", y se quedaban tan frescos –o tan borrachos-.

"Cabrón" era el portero rival cuando sacaba del área chica. A muchos les parecía una gracia. Si tú, primo, que has estado en tantos estadios, me explicas el chiste, lo mismo me río. Pero lo veo difícil. Puede parecer que la afición al fútbol la inventaran ellos, pero hay fotos en blanco y negro que atestiguan que, antes de que llegaran, el fútbol ya era importante.

Los presidentes, cual trajeados capos de mafias organizadas, los fueron enchulando hasta convertirlos en delincuentes y asesinos, a imagen y semejanza de la vergüenza de Heysel. Incluso algunos ultras llegaron a hermanarse con otros ultras de ciudades que no les tocaban nada, mientras pateaban y escupían en el rostro de sus auténticos hermanos, paisanos, vecinos. A saber a quién escogió por padre la madre que los parió.

No han podido con todo. La gente sigue yendo a ver a su equipo, pero tiene que bregar con el miedo ante ellos. Partidos calificados de alto riesgo, cuando los únicos partidos de alto riesgo que tenemos de verdad son nuestros partidos políticos. Miles de efectivos policiales a cargo de nuestros bolsillos para garantizarles el exhibicionismo en público a los que no soportan sus frustradas vidas en privado. Náuseas en el área grande de mi corazón. Cuando el centro de gravedad se desplaza el sentido se pierde. Y cuando el sentido se pierde yo no sigo. Lo veo por la tele, que aunque no tiene el encanto del estadio, ahí, por lo menos, nadie es más importante que el gol.

Juan Carlos Aragón

@CAPITANVENEN0

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La Torre de Preferencia de Juan Carlos Aragón

Juan Carlos Aragón opina ahora en ElDesmarque. Poco amigo de lo políticamente correcto, este profesor de filosofía y reconocido autor del Carnaval de Cádiz promete remover conciencias con sus artículos cada semana como hace cada año con sus agrupaciones en el Gran Teatro Falla.

El nombre de su blog: La Torre de Preferencia, todo un emblema del cadismo y del propio Juan Carlos. Si le da rienda suelta, la polémica está servida.

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